
Ética y derechos humanos
Estrategia
Frente a qué protegemos, y cómo se identifica el riesgo de integridad y de derechos humanos antes de que se convierta en un incidente.
Frente a qué protege la estrategia
La exposición a riesgos de integridad de un grupo minero se concentra en tres puntos: la obtención y el mantenimiento de derechos, donde el trato con funcionarios públicos es frecuente y de consecuencias importantes; el movimiento de valor, donde los metales preciosos atraen riesgo de lavado con independencia de la conducta del propio productor; y la cadena de suministro, donde la conducta de una contraparte pasa a ser nuestro problema en el momento en que se nos atribuye.
La exposición en materia de derechos humanos sigue la misma geografía. Se concentra donde una actividad se encuentra con tierras en las que las personas viven y trabajan, donde las disposiciones de seguridad se encuentran con una comunidad, y donde la mano de obra se contrata a través de intermediarios y no de forma directa.
La estrategia consiste en controlar esos puntos de forma específica, y no en declarar un compromiso general y confiar en que llegue hasta ellos.
Datos clave
Puntos de concentración
Tres puntos de concentración del riesgo de integridad: la obtención de derechos, el movimiento de valor y la cadena de suministro.
Exposición en materia de derechos humanos
El riesgo en materia de derechos humanos se concentra en la tierra, la seguridad y la mano de obra intermediada.
Debida diligencia
La debida diligencia se basa en el riesgo, con una clasificación aplicada en la incorporación.
Estadísticas
Las estadísticas de casos y de capacitación se publican cuando su reporte nos es exigible; los registros las sustentan.
Las cuestiones más relevantes
Cómo se identifica el riesgo
Los riesgos de integridad y de derechos humanos se identifican mediante los mismos procesos que cualquier otro riesgo empresarial: la evaluación en el momento en que se diseña una decisión, el registro en el registro de riesgos y la reevaluación cuando la actividad o su entorno cambian. El riesgo en materia de derechos humanos se evalúa además mediante una evaluación de impacto a nivel de actividad, y se mantienen registros de las actividades para las que se ha completado una evaluación y de la fecha de la última revisión de cada una.
La debida diligencia se basa en el riesgo. Clasificamos a una contraparte en la incorporación según su geografía, su sector, su valor y su exposición a productos o jurisdicciones de alto riesgo, y la diligencia que aplicamos sigue esa clasificación. Realizamos una diligencia reforzada antes de contratar a un proveedor que opere en una región con riesgos conocidos en materia de derechos humanos, y cuando el abastecimiento proviene de zonas afectadas por conflictos o de alto riesgo.
Gobierno y revisión
El consejo de administración respalda el Código de Conducta y se somete a los estándares que fija para los demás. La responsabilidad de emitir las políticas de integridad, monitorear el cumplimiento y operar los canales de denuncia está asignada dentro del Grupo y se designa en la política que la rige, al igual que la responsabilidad de coordinar la debida diligencia en materia de derechos humanos y de identificar los requisitos aplicables en cada jurisdicción. Cada política se revisa conforme al ciclo establecido en ella y, además, ante un incidente significativo o un cambio normativo.
El reporte agregado sobre el volumen de casos, los resultados de las investigaciones y las tasas de finalización de capacitación se publica cuando su reporte nos es exigible. Mantenemos los registros de modo que dicho reporte pueda producirse sobre una base consistente.
Plantear una inquietud
Los empleados, proveedores, comunidades y cualquier otra parte pueden plantear una inquietud a través de los canales confidenciales de denuncia. Contamos con la posibilidad de reporte anónimo y no toleramos represalias contra quien plantee una inquietud de buena fe.
